A lo largo de la historia,
se han vivido batallas que quedaron en la retina de todo el mundo. En cada una
de estas guerras, siempre estuvieron involucradas las mismas potencias
mundiales, como lo fueron Rusia, Alemania, Japón, Estados Unidos, entre los más
importantes. Este último tiene como consigna gubernamental, mantener al pueblo
estadounidense unido en las guerras invasoras, lejos de sus fronteras, sobre
países débiles cuyos pueblos pisoteados y resignados, terminan dispuestos a
abrazar al primer extranjero que se les acerca emitiendo una solidaridad
ficticia.
Por eso, primero, se los invade por aire con
misiles, y una vez masacrados, se los cañonea desde los mares, y los
"marines" avanzan por tierra para brindar ayuda (que es puro
marketing) a los que quedan vivos después de los daños colaterales.
Estas prácticas no son novedosas: los Estados
Unidos, las han hecho por años en decenas de países de América Central, Asia y
África, a través de la propia tropa, de mercenarios o de gobiernos títeres.
Claro que jamás se atreverían con Corea del Norte, con China o con Cuba, países
que dispuestos a defenderse dejarían al pueblo norteamericano sin madera para
los ataúdes, sin lugar para enterrar a sus muertos, y con una crisis del sector
de seguros de vida que duraría por años.
Pero aún en esos países que son débiles
militarmente, después de cada invasión, comienza la resistencia con lo que se
tiene a mano, y es ahí cuando comienzan los problemas para justificar la
estadía de los soldados en tierras extrañas, y no solo bajo el fuego de
morteros, sino dispuestos a morir despedazados por bombas, por ataques
suicidas, por el síndrome de la guerra.
Estas batallas han dejado miles de ciudades
desbastadas, a soldados jóvenes arriesgando su vida, por un negocio que hay
detrás de toda esta artillería militar. Ellos iban preparados para pelear, pero
no siempre tenían la mejor atención en sus lugares de combate, pasaban hambre,
y a veces mucho frio. En uno de los lugares donde se muestra esto, fue en el
ejército Alemán durante la Primera
Guerra Mundial, como lo cuenta Erich María Remarque en su obra literaria “Sin
novedad en el frente”.
La única razón por la cual Estados Unidos
todavía no se retiró con el rabo entre las piernas de estos países, es gracias
a la mentira. Desde las oficinas del gobierno norteamericano, se tejen
innumerables artimañas, para ocultar al pueblo el saldo que deja la verdadera
historia de estas guerras.
Pero como dije antes, este no es el único
episodio que participa Estados Unidos y Rusia, la cual disputa con los
norteamericanos, por quién es la primer potencia mundial. Sino que luego de la
Primera y Segunda Guerra Mundial, aparecería otro capítulo más entre estos dos
países, con la llamada Guerra Fría, y que varios creían que sería la tercera
guerra mundial.
Lo que sucedió en esta guerra fue un
conflicto entre los bloques oriental (URSS) y occidental (Estados Unidos) pero
sin llegar a una guerra armada y de enfrentamientos directos. La sociedad vivía
con miedo a que se produzca un ataque bélico, ya que había salido a la luz la
aparición de la bomba nuclear.
La guerra fría,
fue un tiempo en donde la gente sufría, porque este conflicto ocasionaba destrucciones en sus territorios, puesto que
no había escapatoria de esa catástrofe en ese tiempo. Esta época fue algo
parecido a la que se vivió con Hitler, el cual lideraba un gobierno
sanguinario, injusto, destructivo; pero aunque la guerra fría haya sido menos
despiadada que Hitler, también ha sido igual de cruel con los ciudadanos que
tenían que vivir ese entonces, y así sufrir los daños que ocurrían al frente de
sus ojos
La guerra, en
general fue un momento de muchas definiciones. Pero en opinión personal, las confrontaciones
entre todos los países involucrados, podrían haberse ahorrado esos
confrontamientos, ya que existen diferentes soluciones, como por ejemplo hacer
tratados de paz, y así evitar más tragedias, muertes,
ataques explosivos, asesinatos y
diferentes elementos que se relacionan a
estos.
Otra opinión
que se puede dar acerca de la guerra fría es, que ésta
ha tenido fuertes influencias negativas a lo largo y ancho
del mundo. A pesar de que ya ha terminado, ha dejado huellas, como se muestra en
“Semejante a la Noche” del autor Alejo Carpentier.
Finalmente la
guerra fría, ha sido un momento en donde la gente tenía que luchar para poder sobrevivir,
y que a las personas de altos niveles de autoridad, no les importaba lo que
decían aquellas que eran menospreciadas. Si no hubiese sido por la inseguridad de ambas potencias, en atacar, esta guerra
habría arrojado una destrucción masiva del territorio mundial.
Mientras la guerra continuaba, uno de los
símbolos de la misma era el muro de Berlín, el cual dividía Alemania
occidental, de la oriental, y eran dos sociedades marcadas, una por el
comunismo y la otra por el socialismo. Pero llegó un momento en que ambas
sociedades, no querían vivir más atravesadas por ese “muro de la vergüenza”,
que era así como lo llamaban.
Entonces, un día, las sociedades se revelaron,
y buscaron penetrar ese muro y pasar hacia el otro frente. Fue así que lograron
derrocar esa muralla que dividía sus vidas, y desde entonces todo cambió para
la sociedad alemana.
La caída
del muro representó un hito trascendental en la configuración mundial, puesto
que el comunismo cayó, entonces el capitalismo es desde 1989 la principal
fuerza ideológica, política y económica que trajo consigo el derrumbamiento de
los regímenes comunistas (salvo Cuba), la Europa del este se transformó al
capitalismo, desapareció el Pacto de Varsovia, la URSS se mutiló, sus
provincias cada vez fueron al lado de su propia independencia (Lituania,
Estonia, Letonia) y el medio oriente estaba a espaldas del ex régimen de Lennin
(Se ve reflejado en la película: “Good bye, Lennin”), la caída del muro fue una
derrota completa de la ideología izquierdista, Marxista/Leninista.
Ello nos pone a pensar que el capitalismo,
después llamado globalización, es la principal fuerza de vanguardia a nivel
mundial, pues sus instrumentos de apoyo, cada vez son más exitosos en ciertos
países como en Asia, pero que en Latinoamérica faltan unos pocos ingredientes
para que sea más beneficiosa.
Pues al
final, el pueblo es quien tiene la voz y expulsa cualquier gobierno dictatorial
que está fuera de los límites democráticos.
Acá la
demostración, de que se han vivido guerras y enfrentamientos con el transcurso
del tiempo, los cuales han dejado muchas opciones para pensar y analizar. Donde
siempre los participes son las mayores potencias mundiales, quienes buscan
detrás de todo ese conflicto militar, un beneficio político, social y
económico, a los cuales no les interesan las victimas que se lleven a cabo. Ya
que lo importante para ellos, es lograr ese objetivo planteado.